Partes del Conflicto
LAS PARTES DEL CONFLICTO
Para determinar quiénes son las partes intervinientes en el
enunciado conflicto, es necesario fijar con anticipación cual será la noción
base o el criterio de identificación utilizado para atribuir a uno o más
sujetos la categoría de “partes”. Para ello acudimos al planteamiento realizado
por el profesor Torres Laborde, en el que entiende el concepto de partes como
aquellas que tienen la capacidad de establecer la intensidad del conflicto y su
direccionamiento
En función de dicho concepto, es preciso señalar que desde las
causas que dan origen a dicha controversia, el direccionamiento de las
relaciones políticas y la ejecución de operaciones militares y de negociación,
el conflicto encuentra como partes al Estado de Israel, que encuentra
implícita la noción del pueblo judío, y el pueblo palestino, entendiendo
este último como una comunidad árabe que reclama un asentamiento en la zona por
haberse establecido en dicho territorio luego de la caída del Imperio romano y
por haber construido un pasado cultural y religioso en la disputada región.
Ø Palestina como Estado soberano.
Conforme a dicha definición, este conflicto parecería a primera
vista una confrontación asimétrica[1],
ello por cuanto hablamos con certidumbre del Estado de Israel, pero no del
“Estado de Palestina”. Y es que la situación de esta comunidad árabe en cuanto
a su reconocimiento como Estado y su institucionalización comprende un conjunto
de factores y una lucha histórica que aún no llega a su fin. En la actualidad
podemos predicar que, si bien Palestina comporta un conjunto de elementos y
características que la harían concebir como una comunidad organizada
políticamente, no logra alcanzar un criterio definitivo para ser reconocida
como Estado.
Para entender esto último, se es necesario mencionar la teoría creada
por Georg Jellinek citada por el profesor Matthias Herdegen en su libro Derecho
Internacional Público y tomada como criterio para determinar que siempre y
cuando concurran los elementos de poder autónomo, territorio geográficamente
determinado y una población, se podría entonces considerar la existencia del
Estado (Herdegen, 2018). En el caso objeto de análisis, hay que precisar que
dentro de su composición se han presentado dificultades para determinar la
existencia del elemento territorial, por la disputa y distintas modificaciones
en términos de fronteras que se han realizado en esta zona donde se desarrolla
el conflicto, así mismo, muchos se atreven a afirmar que el pueblo Palestino no
constituye una nación[2]
propiamente dicha, ello por cuanto podría resultar complejo identificar
elementos estructurales que componen a la cultura palestina y que naturalmente
han sido asociados a otros pueblos árabes como Jordania, Siria e incluso Egipto
Adicionalmente, en la actualidad podría pensarse que un elemento
adicional asociado a la noción de Estado es el reconocimiento internacional de
los Estados, ello por cuanto, no podría predicarse la posibilidad de que exista
uno aislado, sin conexión diplomática, política y comercial; pues en un mundo
globalizado y donde la tecnología es un pilar esencial del relacionamiento no
sería posible mantenerse a flote. Así pues, hoy en día aproximadamente 130
Estados reconocen a Palestina como Estado soberano, no obstante, para el
genérico de la comunidad internacional en cabeza de la ONU, hoy en día el
pueblo Palestino tiene la categoría de Estado Observador. (Nations, 2021).
Ø Participación de las partes e intereses en juego
Frente a los intereses que motivan a
cada una de las partes, es preciso aludir individualmente a cada una de ellas.
En lo que respecta a Israel primero
conviene mencionar que en su gran mayoría este Estado está conformado por
personas practicantes del Judaísmo. Como se mencionará en el contexto, a
finales del siglo XIX se crea una corriente política basada en el Sionismo, que
respondía a los abusos sufridos por el pueblo judío en dispersos lugares del
mundo. Estos, reclamaban la existencia de un lugar en el globo terráqueo para
la creación de un Estado Judío, soberano y regido por la ley de Dios. Aunado a
dicho deseo, la relevancia de la región de Palestina y el establecimiento de
Israel en dicho territorio está centrado en la búsqueda de reivindicación
histórica, esto pues, el pueblo judío fue desplazado en diversas oportunidades,
una de ellas, la ejecutada por el Imperio Romano siete décadas después de
Cristo y que tuvo como motivación el rechazo a movimientos nacionalistas que
propugnaban por el renacimiento del pueblo soberano de Israel
Otro aspecto clave para determinar los
intereses del pueblo israelita proviene de la fuerte vinculación de esta
controversia a asuntos religiosos, pues para la tradición judía la llamada “tierra
prometida” o “tierra santa” creada por Dios para su pueblo, se
encuentra en la región geográfica ubicada entre el Mediterráneo y el valle del
rio Jordán.
Por otra parte, en cuanto a Palestina,
sus intereses estaban dirigidos en principio a la
protección de su territorio que también encuentra sus bases en apartados religiosos
y en momentos importantes de su pasado, y es que con la expulsión del pueblo
judío y con la posterior caída del imperio romano, el pueblo árabe se asentó
sobre la zona que fue llamada por los romanos: Palestina.
Así mismo, es importante destacar que para ambas culturas el territorio
en disputa y en especial la ciudad de Jerusalén representan un bastión
invaluable pues es considerada para las tres religiones monoteístas como una
ciudad sagrada conforme a las enseñanzas de la Torá, la Biblia, y el Corán.
El problema sobre el dominio y control permanente de este territorio ha
sido lo que, en principio, ha dificultado la creación de un estado Palestino, y
es que dicha región ha sido gobernada y controlada por varios pueblos a lo
largo de la historia. Dos demostraciones que ejemplifican dicha aseveración
corresponden al dominio que en su momento detentaba el Imperio Otomano o Turco
antes de la Primera Guerra Mundial y la administración y control sobre el
territorio en el periodo de la postguerra a manos del Reino Unido.
Ø
Importancia de los terceros en el
conflicto
En términos del Derecho y de las Relaciones Internacionales, este
conflicto ha despertado sin duda alguna muchos sentimientos, intereses e
incluso enfrentamientos. El papel de Estados ajenos al conflicto y de las
Organizaciones Internacionales ha sido esencial en cuanto a su desarrollo y
escalamiento se refiere. En el apartado de este escrito dedicado a precisar el
contexto del conflicto lograremos identificar como los aportes del Reino Unido,
Francia, Siria, Estados Unidos, Jordania, Egipto y la ONU han conllevado a un
conjunto consecuencias importantes que hoy en día retumban en el plano de las
relaciones políticas de oriente y occidente y en la premisa fiel de garantizar
la paz y la seguridad internacional que muchas organizaciones tienen.
[1] Entiéndase
confrontación asimétrica como aquella llevada a cabo entre partes desiguales, o
en la cual se constata una diferencia significativa entre los bandos del
conflicto.
[2] El concepto de
nación ha sido sin lugar a duda un elemento de especial estudio en el marco de
la Ciencia Política, la sociología y la Teoría del Estado. Bajo una noción
tradicional hace referencia a un término cuya composición es homogénea, ello
por cuanto se define a partir de lo “natural, lo dado y los sentimientos de
identidad nacidos de las semejanzas históricas, lingüísticas y culturales como
expresión de esa fuerza natural”
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